Si estás en busca de lugares plagados de historia, entonces la localidad de Verín es el sitio ideal para ti. Se trata de un destino en donde prevalecen las obras arquitectónicas de más de dos siglos de antigüedad, con increíbles historias que os contaremos más adelante, pero aparte de esto, a raíz de dichos hechos históricos que no solo han dejado como prueba sus monumentos, sino que también han transmitido una gran cantidad de tradiciones y costumbres de las cuales podréis formar parte.
En vuestro comienzo por el tan esperado viaje al pasado, debéis saber que Verín es una ciudad que se formó como sucesora de una villa romana, en donde los habitantes provenían del Castro de Baronceli, el cual se ubica actualmente en el Castillo de Monterrey, que se levantó en la Edad media. En el transcurrir de la época medieval la villa tuvo la pérdida de dicho territorio, por lo que Monterrey estableció un centro de la zona para la vida de la comarca rodeados de los condes y señores.
El poblado de Verín se transformó en la Edad media en un centro agrícola, la cual usualmente solía ser tranquila, pero en ciertas ocasiones se presentaban enfrentamientos bélicos por parte de los sucesores de Monterrey, otro de los problemas que ocasionó varias batallas fueron los desacuerdos de la frontera entre España y Portugal.
Exactamente a principios del siglo XV, el reconocido Felipe Hermoso tuvo un encuentro con el cardenal Cisneros, en donde le solicitaría la rendición de parte de las tropas del Juan III El Piadoso, conocido como Rey de Portugal.
En medio de la Guerra de la Independencia, el castillo fue la base de los últimos asentamientos del conflicto bélico, ya que en este lugar se ajusticiaban una gran cantidad de tropas salvajes por el garrote vil.
En lugar donde se encuentra Verín, consta de un relieve peculiar que esta compuesto a su vez por cauces importantes como los del río Támega. Asimismo por el ayuntamiento se intercepta una falla conocida como Creba da Corga, de la cual emanan las reconocidas aguas medicinales del manantial.
Entre casas rurales, nada como las que se ubican en cercanías al casco histórico de la ciudad, con sus alquileres vacacionales que son conocidos por ser los mejores.
Los mejores momentos para que podáis visitar esta bella ciudad son verano a principios de Julio y otoño.
Como estamos en las montañas, los platos como el cabrito asado y los chorizos son las mayores exquisiteces de este lugar.
Nada como la Fiesta de Entroido de Verín, con los mejores atractivos que la convierten en una gran celebración.
Este histograma muestra los patrones del clima en Verin. El mes más caluroso en Verin es Junio, cuando las temperaturas máximas alcanzan los 38.7 ˚F. El mes más frío es Diciembre, cuando las temperaturas disminuyen hasta -5.5 ˚F. El mes más húmedo en Verin es Marzo con 331 pulgadas de lluvia, mientras que el mes más seco es Junio con 10.4 pulgadas de lluvia.